La reinvención profesional no es solo un acto de valentía, sino el descubrimiento de que el conocimiento acumulado a lo largo de los años puede transformarse en la mejor propuesta de valor. Así lo ha demostrado Mónica Urdea, senior de SAVIA, quien construyó una carrera sólida durante más de diez años en dirección comercial y comercio exterior y actualmente es Consultora de desarrollo de negocio, dirección comercial y sostenibilidad.
Su experiencia gestionando cuentas internacionales como IKEA y su paso por empresas como SP Berner, OGO Furniture o Sillerías Alaquàs, le dieron una visión estratégica del mercado global. “Cuento con una sólida trayectoria de más de 18 años en dirección comercial y comercio exterior”, afirma Mónica y añade que dicho recorrido sería la base de su futura transformación profesional.
Tras 15 meses en desempleo, Mónica Urdea (52 años) atravesó un periodo de reflexión. El mercado laboral corporativo se presentaba “muy difícil y complejo”, y la idea de reinventarse empezó a tomar forma. Fue entonces cuando descubrió el programa SAVIA Advisor, a través de LinkedIn. “La necesidad de reinventarme y la inquietud de trabajar por mi cuenta como consultora independiente fueron los motores que me animaron a apuntarme”, explica. Su interés por la sostenibilidad y su formación en Económicas y Dirección Comercial empezaban a alinearse con un nuevo propósito.
Su paso por SAVIA Advisor fue decisivo. “Entré al programa con una idea difusa de cómo ofrecer mis servicios y salí con una propuesta de negocio mucho más clara, asentada y estructurada”, comparte Mónica. La formación no solo le dio herramientas, sino una nueva identidad profesional: una consultora estratégica capaz de convertir su experiencia en soluciones concretas para las empresas.
El impacto de la orientación laboral recibida también tuvo sus frutos. “Gané en información metodológica, pero sobre todo en autoconfianza y claridad estratégica”, recuerda Mónica. SAVIA Advisor le ayudó a redefinir su marca personal y a posicionarse como una profesional externa con un valor estratégico. “Definí con total seguridad mi estrategia para salir al mercado por cuenta propia como Fractional Manager”, afirma.
Su oportunidad laboral surgió construyendo su propio camino. Mónica detectó que las pymes industriales que desean exportar necesitan cumplir criterios ESG (Environmental, Social and Governance) y ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) para integrarse en cadenas de valor globales. “Al fusionar mi experiencia en comercio exterior con la consultoría en sostenibilidad, mi perfil se volvió muy competitivo”, explica Mónica. Ese enfoque le abrió puertas en proyectos clave con Comercial ATEX Cotino, Fimax Asesores y el IVACE +i.
Actualmente, Mónica trabaja como Consultora de Desarrollo de Negocio, Dirección Comercial y Sostenibilidad. “Trabajo de forma independiente realizando diagnósticos comerciales y planes de internacionalización sostenibles alineados con los ODS”, subraya Urdea. Además, ejerce como Fractional Export Manager, ayudando a pymes industriales a crear departamentos de exportación desde cero e implementar criterios ESG.
Aunque el salto a la consultoría fue retador, nunca se sintió desbordada. “Sentí que tenía el control de mis responsabilidades desde el principio”, afirma. Su experiencia previa en ventas, exportación y análisis de mercado le permitió liderar proyectos con autonomía y seguridad. “La diferencia es que ahora lo lideraba bajo mi propio sello”, añade, destacando la libertad que ha encontrado en esta nueva etapa.
Para todas aquellas personas mayores de 50 años que se encuentran en búsqueda activa de empleo o en proceso de reinvención, Mónica envía un mensaje cargado de energía y realismo ante los retos tecnológicos actuales: “nada es fácil, pero es fundamental seguir formándose y, a la vez, tener un objetivo muy claro el cual dirigir los esfuerzos” En un mundo donde la inteligencia artificial parece hacerlo todo, ella recuerda algo esencial: “A la inteligencia artificial hay que saber entrenarla, pero el criterio del senior, el pensamiento analítico, la negociación y la empatía solo se logra con los años de experiencia en el mundo real”.
Su reflexión final es un llamado a la autoestima profesional: nuestra veteranía es un activo de altísimo valor y el papel del profesional senior no solo sigue siendo fundamental, “sino que es el verdadero cerebro estratégico que la tecnología necesita hoy para funcionar”.