"En un mercado donde el edadismo existe, sentirse acompañada es esencial”, Belén Sagrario, 56 años

"En un mercado donde el edadismo existe, sentirse acompañada es esencial”, Belén Sagrario, 56 años

En un mundo laboral que cambia a un ritmo vertiginoso, la historia de Belén Sagrario (56 años) demuestra que la experiencia, la madurez y la determinación siguen siendo un valor incalculable.  

Tras una sólida trayectoria internacional, Belén regresó a España después de una década fuera. Su último puesto había sido de gran responsabilidad: “Tenía un puesto directivo en Nestlé, en el Reino Unido, como Digital Transformation Manager para UK/IE”. Sin embargo, como ocurre a muchos profesionales senior, se encontró de pronto en situación de desempleo y con un mercado laboral que ya no era el mismo que había dejado. 

Tras volver a España y verse sin empleo durante un año, descubrió que su red de contactos local la había perdido. Ese vacío, lejos de paralizarla, la llevó a buscar nuevas oportunidades. Fue entonces cuando una amiga le habló del programa SAVIA Impulsa. Belén lo recuerda con claridad: “Me recomendó que me inscribiera en el programa de SAVIA ya que ofrecía oportunidades de formación y posibilidad de empezar a crear y mover una red de contactos”. Ese consejo marcaría el inicio de una nueva etapa. 

“Llevaba casi 20 años sin tener que buscar empleo” 

La experiencia formativa no solo le resultó útil, sino también reveladora. “Yo lo disfruté mucho”, afirma. Después de casi veinte años sin tener que buscar empleo, se enfrentó a un escenario completamente distinto. Aunque domina la tecnología, y para ella Linkedin no “era un misterio”, descubrió que “la nueva forma de usarla como una herramienta de búsqueda de empleo y no de difusión” requería un enfoque nuevo. Esa capacidad para reaprender es, sin duda, una de las claves de su éxito. 

El impacto emocional y estratégico del programa fue muy positivo. Belén destaca especialmente el apoyo humano: “El mayor impacto fue el sentimiento de pertenencia y de apoyo tanto en el grupo de mi formación como en el equipo de SAVIA”. En un mercado donde el “edadismo aún existe, sentirse acompañada fue esencial”. Su grupo, diverso y comprometido, sigue intercambiando experiencias y anécdotas: “Aun hoy, casi un año después, el grupo sigue activo y seguimos apoyándonos entre nosotros”.  

Convertir la búsqueda de empleo en un proyecto estratégico 

El segundo impacto de la formación fue establecer una estrategia. Belén decidió tratar su búsqueda como un proyecto profesional: objetivos, plan de acción y foco. El paso más difícil fue reafirmar su vocación: “La pasión y satisfacción personal que siempre me ha dado el Marketing Digital, ganó”. Aun sabiendo que en este sector “una persona de +50 no se considera nativo”, eligió seguir adelante con determinación. Comenta que contempló el emprendimiento, la consultoría y hasta un giro total de su futuro profesional, porque le queda pendiente aprobar el carnet de conducir para camiones, al final, se decantó por el marketing digital. 

Vencer al síndrome del impostor y avanzar con determinación 

Su oportunidad laboral llegó gracias a una mezcla de preparación y apertura. Ella misma reconoce que hubo estrategia, pero también la fortuna de encontrar a alguien, específicamente su jefe, que valoró su madurez profesional: “La suerte de encontrar una persona capaz de identificar el grado de madurez profesional y las ventajas de incorporar una persona senior al equipo”. Su compromiso y liderazgo fueron vistos como un activo, no como un obstáculo. 

La entrevista fue un momento clave. Belén se preparó a fondo, investigó la empresa y adaptó sus respuestas. Aun así, el síndrome del impostor intentó colarse: “Una pequeña parte de mí me susurraba que todo era una pérdida de tiempo y habían decidido promocionar a alguien interno”. Pero no permitió que ese pensamiento liderara la entrevista. Quince días después, firmaba su contrato. Una prueba de que la autoconfianza, incluso cuando tambalea, puede reconstruirse con acción. 

Actualmente, Belén se desempeña como Marketing Digital Lead Iberia para la empresa Culligan Water. Los primeros días fueron una mezcla de ilusión y nervios, como ella misma cuenta: “Estaba contenta de volver a trabajar. Un poco nerviosa por el equipo que encontraría. Y dispuesta a escuchar y aprender del negocio, de los equipos, de los objetivos y de los pain points”. También tuvo que reajustar su vida personal y profesional, un reto adicional tras un periodo largo de desempleo: “Poco a poco voy encontrando ese equilibrio”. 

“¿Puede un senior adaptarse a la tecnología? ¡Ya lo ha hecho! "

Belén desmonta de entrada uno de los prejuicios más extendidos sobre los profesionales senior en el ámbito digital. Como ella misma explica: “Existe la idea de que, por no haber nacido en la era de la tecnología actual, el senior se pierde en ella. Pero no es así.” 

En su caso, su trayectoria comenzó en los inicios del marketing digital, cuando las campañas se enviaban por SMS y se generaban contenidos para PDAs. “¿Cuántos nativos digitales conocen siquiera esas siglas?”, comenta. Su aprendizaje, recuerda, se basaba en experimentar, equivocarse, analizar resultados y trabajar con equipos multidisciplinares donde cada persona aportaba su experiencia. 

Para Belén, la capacidad de adaptación no es una duda, sino un hecho demostrado: “¿Puede un senior adaptarse a la tecnología? ¡Ya lo ha hecho! Cambiamos el teléfono fijo por el móvil, vimos nacer Google, Facebook, MySpace, los blogs, Wikipedia… y nos adaptamos. Y seguimos haciéndolo, porque la tecnología no deja de evolucionar.” 

Sobre la integración en entornos colaborativos, Belén lo tiene claro: “No sé si es una cuestión de edad o de experiencia. Los seniors que han trabajado en equipo, con agencias o en proyectos multidisciplinares, no tendrán ningún problema en adaptarse a un entorno colaborativo.” 

Su historia es un recordatorio que la experiencia no caduca. Que el talento senior aporta una profundidad que solo los años pueden dar. Y, sobre todo, que pedir ayuda, formarse y mantenerse activo es una estrategia ganadora. 

Belén cierra su testimonio con un mensaje inspirador: “Lo más importante es que no olvides quién eres. Una persona profesional como la copa de un pino, con años de experiencia, con éxitos y con muchos aprendizajes”. Y añade un recordatorio esencial para quienes buscan empleo después de los 50: “Gracias a grupos como SAVIA, no estás solo o sola y sé constante en la búsqueda de empleo. No olvides crear y cuidar tu red de contactos, formarte en áreas donde necesites ayuda par a conseguir lo que buscas”. Asimismo, Belén señala que “somos profesionales con ambiciones, sueños, objetivos, proyectos y, aunque creas que no sabes lo que quieres, pasa todo lo contario, conoces perfectamente lo que deseas. Eso te ayudará a centrarte en lo que es importante para ti”  

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