En el marco de la celebración de la gala de la VII edición de los Premios +50 Emprende, Rodrigo Miranda, Senior Advisor de EY ha realizado la ponencia: La IA generativa y la empleabilidad senior, cuya idea central ha sido cómo la tecnología puede convertirse en el mayor aliado del talento senior siempre que se adopte con mentalidad abierta y voluntad de aprendizaje. Miranda ha invitado a mirar la inteligencia artificial como una oportunidad para amplificar capacidades, acelerar procesos y abrir nuevas vías de empleabilidad.
Uno de los mensajes más contundentes ha sido su afirmación de que la IA no sustituirá a las personas, pero sí los profesionales que sepan utilizarla desplazarán a quienes se resistan a incorporarla . En un mercado laboral cada vez más competitivo, esta reflexión funciona como un llamado a la acción. No se trata de competir contra la máquina, sino de aprender a trabajar con ella, integrándola como una herramienta estratégica.
Asimismo, Miranda ha explicado que el talento senior ya no se define a partir de los 50, sino de los 45 años, dentro de un mercado laboral “líquido”, basado en proyectos y en constante transformación. El ponente ha apuntado que el “viejo modelo” de estudiar, trabajar y finalmente, jubilarse está cambiando. Ahora, el gran reto es la flexibilidad. En este contexto, la experiencia acumulada se convierte en un activo valioso, siempre que vaya acompañada de una actualización continua y de la capacidad de adaptarse a nuevas dinámicas profesionales.
Aun así, ha recordado que el valor diferencial del ser humano sigue intacto. La empatía, la ética, la visión estratégica y el juicio crítico son cualidades que ninguna IA puede replicar. Estas competencias humanas, son las que permiten interpretar contextos, tomar decisiones complejas y generar confianza en equipos y clientes. La tecnología aporta velocidad y escala; las personas aportan sentido y dirección.
Uno de los conceptos clave que ha abordado Miranda es el criterio de la “T” . Es decir, la capacidad de los seniors para adquirir, precisamente, capacidades transversales con el fin de lograr una mayor empleabilidad. Apunta que “cuando llevamos años trabajando podemos especializarnos, pero ahora se valoran esas capacidades que nos permiten migrar a otras opciones”.
De igual forma, ha insistido en que la IA debe utilizarse para automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para lo verdaderamente importante: creatividad, pensamiento estratégico y acompañamiento a equipos y clientes . La tecnología, bien empleada, no deshumaniza y la IA debe ser asumida como un recurso que “ayuda a realizar las tareas de forma rápida, mejor y diferente”.
En este contexto, a su juicio él observa tres barreras del senior que, algunas veces, no le permite avanzar: miedo, pereza y vergüenza. En esta línea, ha subrayado la importancia de seguir formándose y pasar por una “curva de adiestramiento” para poder dominar y entender la IA.
Para aprovechar el potencial de la IA, Rodrigo ha ofrecido claves prácticas, destacando la importancia del contexto personalizado en los prompts . Cuanto más precisa y detallada sea la instrucción, más valioso será el resultado. “Debes saber decirle lo que quieres, ofrecer tu contexto personalizado”. Saber formular buenas preguntas se convierte así en una habilidad esencial para cualquier profesional. Ha indicado que el éxito de la respuesta de la IA generativa radica en un 50% del contexto personalizado, 30% histórico de las conversaciones y un 15% de la redacción de las indicaciones . También ha mencionado los diferentes roles que puede asumir dicha tecnología para obtener un feedback de cualquier tema que se le plantee.
Uno de los momentos más emotivos de su charla ha sido cuando compartió su experiencia personal tras sufrir un ictus. Ha contado cómo la IA se convirtió en una especie de “prótesis cognitiva” , ayudándole a recuperar la capacidad de estructurar ideas y mantener el foco. Su testimonio ha demostrado que la tecnología no solo transforma profesiones, sino también vidas, y que puede ser un apoyo real en procesos de recuperación y reinvención.
Es por ello, que ha invitado a los seniors a aplicar el sistema del 1%, esa regla de dar un paso adelante que ayude a cambiar “la forma de trabajar, de formarte, de asumir la tecnología como una gran aliada. Y destaca la importancia de las “microdecisiones” para lograr el cambio tanto en la vida profesional como personal.
En su análisis, Miranda ha subrayado la urgencia de construir una verdadera ciudadanía digital . Alrededor de 8 millones de personas en España aún no dominan las competencias tecnológicas básicas, lo que amenaza con generar una nueva brecha social. Para él, la inclusión digital no es solo una cuestión de formación, sino de justicia y cohesión social. La IA debe ser accesible para todos, no solo para quienes ya están familiarizados con ella.
Rodrigo también ha defendido la necesidad de un nuevo diálogo social que gestione el aumento de productividad derivado de la tecnología. Advirtió que este avance no puede traducirse únicamente en despidos o sobrecarga laboral . La sociedad, las empresas y las instituciones deben trabajar juntas para que la innovación genere bienestar, oportunidades y un reparto equilibrado del valor creado.
Su mensaje final ha sido una invitación a adoptar una “mentalidad beta” , abierta al aprendizaje continuo. La tecnología evoluciona sin pausa, pero eso no debe intimidar: debe inspirar. Como él mismo ha resumido, la IA aporta la escala, pero la humanidad aporta el valor . Y es precisamente en esa combinación donde el talento senior puede encontrar su mayor fortaleza.