La evolución del mercado laboral español se encuentra en un punto de inflexión. Por un lado, la sociedad avanza hacia un escenario mucho más longevo, donde más de un tercio de las personas ocupadas supera ya los 50 años, según la EPA del primer trimestre de 2026. Por otro, la transición hacia una economía verde está acelerando la aparición de nuevos sectores, tecnologías y competencias.
En este contexto, SAVIA ha presentado el informe “Activar la experiencia. Oportunidades de empleo y emprendimiento senior en la economía verde”, realizado por Fundación Endesa en colaboración con Fundación Máshumano, en el que profundiza el sector de la economía verde como un yacimiento de empleo y emprendimiento para el talento sénior de nuestro país.
El informe sitúa a los profesionales mayores de 50 años en el centro de este análisis. Lejos de ser un colectivo homogéneo, se trata de profesionales diversos, preparados y esenciales para sostener el cambio ecológico. El documento plantea una pregunta directa: ¿estamos dispuestos a desaprovechar decenas de miles de personas con cualificación, compromiso y experiencia justo cuando más lo necesitamos?
Para responderla, el objetivo del informe es evidenciar el potencial real del talento sénior en la economía verde, las barreras que enfrenta y las oportunidades que pueden convertir su experiencia en motor de innovación y prosperidad. Para ello, ha realizado un análisis del sector verde, entrevistas a expertos, un panel de especialistas y una encuesta a 346 profesionales sénior de la plataforma Generación SAVIA. Esta metodología permite identificar patrones, matices cualitativos y recomendaciones prácticas para profesionales interesados en el sector verde, empresas y administraciones públicas.
En este escenario, la economía verde se presenta como una de las grandes palancas de transformación del país. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) es la hoja de ruta que guía esta transición. España, alineada con el Pacto Verde Europeo, ha actualizado este plan para el periodo 2023-2030, movilizando más de 300.000 millones de euros en inversiones destinadas a energías renovables, eficiencia energética, electrificación y redes. El PNIEC se ha convertido en “la referencia estratégica y normativa para medir inversiones e identificar sectores prioritarios”.
Las cifras de empleo son especialmente relevantes: la actualización del PNIEC en 2024 eleva la previsión de creación de empleo verde hasta 560.000 nuevos puestos en 2030, con un incremento anual de entre 362.000 y 560.000 personas empleadas. La mayor parte de estas oportunidades se concentrará en energías renovables, hidrógeno, electrificación y eficiencia energética, sectores en los que España ya destaca a nivel europeo.
Además del empleo directo, la transición energética genera un efecto multiplicador: la reducción de costes energéticos libera recursos para otros sectores, lo que podría generar hasta 72.000 empleos indirectos anuales en 2030, especialmente en comercio y reparación, industria y energía, y construcción.
La economía verde y las oportunidades laborales reales para el talento senior
Este escenario, abre una oportunidad especialmente relevante para el talento sénior. Muchos de los sectores que más empleo generarán, entre ellas construcción, mantenimiento, industria, instalaciones eléctricas, coinciden con áreas donde los profesionales mayores de 50 años ya cuentan con una sólida trayectoria. El informe recuerda que “los trabajadores senior aportan una combinación única de experiencia y saber acumulado”, clave para la estabilidad organizativa y la transferencia de conocimiento.
Sin embargo, persisten brechas de competencias que dificultan su incorporación. El 80% de las empresas del sector energía y suministros declara dificultades para cubrir vacantes, especialmente en manufactura, ingeniería y producción. Con una actualización adecuada de habilidades, muchos profesionales senior podrían cubrir esta demanda, ¿estarían dispuestas las empresas a invertir en su formación?
El ámbito territorial también es muy importante. El informe señala que las comunidades con mayor proporción de empleo verde (superior al 20%) son Galicia, Cantabria, País Vasco, Asturias y Comunidad de Madrid. Les siguen Navarra, Comunidad Valenciana e Islas Baleares. Cada territorio presenta nichos específicos: Andalucía impulsa rehabilitación energética y agricultura ecológica; Aragón destaca en renovables y gestión forestal; Baleares y Canarias en turismo sostenible; Castilla y León y La Rioja en bioeconomía; Cataluña en movilidad eléctrica; Comunidad Valenciana en agua y residuos; Murcia en agricultura ecológica; Navarra y País Vasco en eficiencia energética e industria sostenible.
Esta diversidad territorial permite orientar políticas de formación adaptadas a las necesidades reales de cada región y a las capacidades del talento sénior. Allí donde se instalan infraestructuras energéticas, se operan plantas renovables o se rehabilitan edificios, se generan oportunidades laborales que requieren experiencia, fiabilidad y conocimiento práctico.
El informe destaca que la economía verde no es solo una estrategia ambiental: es una palanca de cohesión social y de modernización del mercado laboral español. La transición ecológica ofrece una oportunidad histórica para integrar al talento sénior en sectores de futuro, reducir el desempleo de larga duración y construir un modelo productivo más inclusivo y resiliente. España ya está avanzando en esa dirección; ahora toca asegurar que nadie quede atrás, especialmente quienes más pueden aportar.
Sigue leyendo en el informe en el siguiente enlace aquí. Además, puedes consultar la siguiente infografía en el que se resumen los datos más importantes del estudio.