A menudo escucho en mis sesiones de coaching ejecutivo una frase que nace desde una frustración profunda: "Siento que el mercado ya no me quiere y no sé qué hacer". Es ese vértigo, una caída al vacío que emerge cuando parece que tu trayectoria, tus logros y tu valor se han vuelto invisibles de la noche a la mañana. Es entonces cuando aparece el bajón de la autoestima y las creencias limitantes (“Ya no puedo”, “Ya no valgo”); esos mensajes internos que te dicen que ya no eres válido y que terminan por bloquearte y paralizarte. Nace en ti la queja, que solo te mina, y culpas al edadismo, a las organizaciones y a la cultura empresarial.
También es normal pasar por el duelo del cambio, transitando las fases de la negación, la rabia y la aceptación. Ese sentimiento es humano y lleva un tiempo aceptarlo, pero no es el final del camino; es el inicio de un rediseño necesario. El cambio es inevitable, es la única constante en el entorno actual.
Sin embargo, lo que marca la diferencia entre una parálisis permanente y una evolución brillante es, sin duda, la actitud. La forma en que decidimos desafiar esas creencias y asomarnos al vértigo determina si nos hundimos en la nostalgia de lo que fuimos o si nos arremangamos y diseñamos el impacto de lo que queremos ser. No somos dueños de lo que nos puede ocurrir, pero sí está en nosotros la actitud con la que nos enfrentamos al cambio.
En este contexto, la resiliencia a menudo se malinterpreta como la capacidad de "aguantar el chaparrón". Pero, desde mi experiencia acompañando a líderes, he aprendido que la resiliencia real es, ante todo, capacidad de aprendizaje.
Los profesionales senior no solo aportamos años; aportamos una estructura emocional sólida y una capacidad probada para navegar la incertidumbre. Hemos pasado por crisis y transformaciones de todo tipo. Esa sabiduría acumulada, la cual el talento joven ansía pero que solo te la regala el paso del tiempo, es nuestra ventaja competitiva; somos expertos en gestionar lo inesperado, siempre que nuestra actitud nos permita ver la oportunidad detrás del obstáculo.
Para transitar este rediseño profesional, propongo estas claves de liderazgo ejecutivo:
Estamos ante una oportunidad histórica de reivindicar el papel del talento senior. Somos el motor de una nueva forma de entender el trabajo: una más humana, más resiliente y, sobre todo, más consciente.
No esperes a que alguien llame a tu puerta para reconocer tu valor. Solo tienes que reconocerte a ti mismo todo lo que has conseguido hasta llegar aquí.
Tú eres el dueño de tu vida, nadie más. Tienes la suerte de poder cambiar de mirada, cambiar tu actitud, ser valiente y empezar a construir tu propia hoja de ruta. Solo depende de ti y de nadie más. Está en tu mano el querer cambiar para brillar.
Como Coach Ejecutiva Profesional , acompaño a líderes en este proceso de rediseño, porque estoy convencida de que el futuro no es algo que nos ocurre, es algo que diseñamos nosotros mismos.
Tribuna realizada por Coro Heraso, coach ejecutiva y de equipos. Su carrera comenzó diseñando campañas y escenarios para grandes marcas. Tras una profunda reconstrucción vital al quedarse viuda a los 36 años con dos hijos pequeños, aceptó el desafío y decidió diseñar su nueva realidad. Se especializó como Executive & Team Coach (ACC / AATC por ICF) y experta en Liderazgo Sistémico. Hoy acompaña a líderes y organizaciones a rediseñar su cultura y potenciar su talentoextraordinario. Su enfoque une el rigor del diseño con el humanismo sistémico paratransformar la incertidumbre en una palanca de crecimiento real.