La marca de maletas Alejandra Bernabéu nace de una experiencia personal de su creadora. Después de un viaje de negocios que no salió como esperaba, “viví ese momento tan incómodo de esperar la maleta ante la cinta con la incertidumbre de no saber si aparecería, en qué estado llegaría o si mis pertenencias estaban seguras”, cuenta Alejandra. Gracias a esa circunstancia “entendí que los viajes seguían teniendo muchas carencias sin resolver, incluso para un cliente exigente”
Alejandra Bernabéu (51 años, Cádiz), finalista de la VII edición de los Premios +50 Emprende, explica que visualizó una oportunidad para crear una marca que uniera, por un lado, tecnología para aportar seguridad, localización, conectividad y funcionalidad real; y por otro, el diseño, la artesanía, la personalización y el lujo, para transformar la maleta en una pieza con identidad propia. “No quería crear solo equipaje, sino compañeros de viaje con identidad propia”, afirma. Así nació una marca que convierte la maleta en una pieza emocional y funcional a la vez, un concepto que invita a explorar nuevas formas de viajar.
Emprender en un sector tan especializado no ha sido fácil. Alejandra apunta que el mayor desafío ha sido explicar un proyecto que no encajaba en ninguna categoría tradicional. No es solo moda, ni solo tecnología, ni solo lujo. Es todo a la vez. “Al principio puede resultar difícil de clasificar”, reconoce. Este tipo de innovación híbrida refleja la esencia del emprendimiento disruptivo, donde la novedad exige paciencia y claridad.
En lugar de simplificar su visión para encajar en lo conocido, Alejandra decidió profundizarla. Definió mejor la propuesta de valor, estructuró colecciones, construyó un relato sólido y se rodeó de profesionales clave como: tecnología, producción, estrategia y comunicación. “Aposté por la excelencia desde el inicio, en lugar de caer en la tentación de hacer algo más convencional por ir más rápido”, explica. Ese compromiso con la calidad es una de las grandes fortalezas del emprendimiento +50.
Hay una frase que a Alejandra le hubiera gustado oír al comenzar su proyecto: “no todo el mundo va a entender tu proyecto al principio, y eso no significa que no tenga valor”. Añade que “las ideas diferentes necesitan tiempo y contexto”.
Su sugerencia para quien inicia un camino similar es contundente: “no emprendas solo desde la ilusión, emprende también desde la estructura. La pasión es el motor, pero necesitas estrategia, foco, números, criterio y mucha capacidad de resistencia”. Además, indica que la importancia de aprender a distinguir entre opiniones y visión. “Escuchar está bien, pero no se puede construir algo singular intentando agradar o convencer a todo el mundo”.
Alejandra lo tiene claro: la edad no es un límite, es un activo. “La madurez te aporta criterio”, afirma. Permite detectar oportunidades, relativizar obstáculos y gestionar la presión con serenidad. Emprender después de los 50 “no significa llegar tarde, significa llegar mejor preparado. Y eso puede marcar una diferencia decisiva”, subraya Alejandra.
La finalista tiene muy claro sus objetivos de cara al futuro: convertir la marca en una referencia internacional en equipaje inteligente de lujo. Además, está trabajando para consolidar el producto mínimo viable, cerrar alianzas estratégicas y expandirse en mercados donde el diseño y la exclusividad tienen un peso decisivo. Además, la marca aspira a trascender el producto y crear un universo propio: experiencias, colaboraciones artísticas y ediciones especiales que conecten con un público exigente y emocional.
Respecto a la incertidumbre que muchas veces de afrontar un emprendedor, Alejandra apunta que es parte del camino, especialmente en sectores como el lujo o la innovación. Ella la gestiona con una combinación de visión y flexibilidad. “Tener una visión clara no significa querer controlarlo todo”, explica. Se trata de no “paralizarse” es importante revisar constantemente, escuchar al mercado “sin perder la esencia y seguir avanzando con inteligencia”.
Para Alejandra, ser finalista en los Premios +50 Emprende ha sido “una enorme alegría y una validación muy importante”, confiesa. No solo por la visibilidad, sino porque confirma que la experiencia y” la capacidad de reinventarse tienen un valor real”. Este reconocimiento también le recuerda la responsabilidad de representar una forma de emprender con propósito y valentía. “No es solo un logro personal o empresarial, es también una forma de demostrar que nunca es tarde para crear algo grande, algo distinto y algo con alma”, afirma Alejandra.
Los Premios +50 Emprende, impulsados por SAVIA, el proyecto de Fundación Endesa en colaboración con Fundación Máshumano, y la productora 02:59 Films, buscan visibilizar y apoyar el talento emprendedor de profesionales mayores de 50 años, ofreciendo nuevas oportunidades para su desarrollo profesional. Desde su creación en 2019, los premios han contribuido a romper estereotipos y combatir la discriminación por edad en el ámbito laboral.
Este año se han presentado 207 iniciativas y 630 emprendedores. La gala de entrega de premios está prevista celebrarse el próximo 28 de mayo en la sede de Endesa en Madrid, en la que los 12 finalistas, entre ellos, Alejandra Bernabéu presentarán sus proyectos ante un jurado presidido por Leopoldo Abadía y compuesto por expertos en emprendimiento e innovación.
Si te apetece acompañarnos en una final prometedora, puedes apuntarte en el siguiente enlace:https://www.generacionsavia.org/events/gala-final-de-la-vii-edicion-de-los-premios-50-emprende