GIG ECONOMY. Una oportunidad para la reinvención laboral del talento senior

Fecha

27/10/2020

Escrito por

Redacción SAVIA

¿Qué es la Gig Economy?

El término proviene de la jerga musical y se refiere a las actuaciones cortas que realiza un grupo musical, lo que se llaman también “bolos”. Digamos que son trabajos flexibles y esporádicos, un modelo laboral similar al de un freelance o un autónomo, que consiste en trabajos por encargo de una duración concreta y sin exclusividad con la empresa contratante.

Dado el escenario global provocado por la pandemia, en el que se está potenciando el teletrabajo, la Gig Economy, nos ofrece la posibilidad de trabajar para una empresa que se encuentra a miles de kilómetros de distancia. Nos aporta flexibilidad, comunicación online y deslocalización.

Estos pequeños encargos bajo demanda se están viendo especialmente favorecidos por el espectacular desarrollo tecnologías en todos los sectores y por la definitiva consolidación de las plataformas digitales, y muy pueden ser una salida laboral muy útil para los trabajadores mayores de 50 años.

¿Cómo surgió la Gig Economy?

Nació en Estados Unidos hace algo más de una década. La crisis económica mundial que arrancó en 2008 hizo aflorar en el mercado laboral nuevas formas de contratación que suponían una alternativa a la tradicional que se conocía hasta ese momento. Fueron los informáticos de Silicon Valley quienes la bautizaron como economía gig, o “economía del bolo”, en honor a los músicos y actores que venían practicándola desde siempre. Las start-ups fueron las primeras en descubrir que internet y los teléfonos inteligentes les permitían decidir y asignar trabajos de forma casi automática al mejor postor o dividir trabajos complejos en pequeñas tareas y encargárselos a todo un ejército de trabajadores online. Para las empresas empezó a resultar tremendamente práctico puesto que solo pagaban las horas productivas. A los trabajadores les dio mayor libertad de movimiento y auto organización.

Beneficios de la Gig Economy

Versátil, disruptiva y realizable desde cualquier parte del mundo, la Gig Economy proporciona importantes beneficios para el trabajador senior. Identificamos como ‘trabajador Gig’ a un periodista freelance, un conductor de Uber, o un repartidor de comida a domicilio a través de plataformas digitales. ¿Qué otras ventajas puede ofrecer a un profesional sénior en la búsqueda de empleo?

Horario flexible

Al tratarse de trabajos puntuales, el trabajador mayor de 50 años puede administrar su tiempo de la forma más conveniente y adaptarlo a su vida diaria.

Ahorro de costes

No hay traslados, dietas ni gastos incidentales para los ‘trabajadores gig’, lo que supone un gran ahorro para la empresa.

Mayor motivación laboral

El ‘trabajador gig’ trabaja en lo que verdaderamente le gusta, y al incrementarse la motivación, mejora el resultado.

Más calidad de vida

El ‘trabajador gig’ puede establecer un mejor equilibrio y conciliación con la vida personal, que el trabajador tradicional, sujeto a un lugar y horarios concretos.

Ejemplos de Gig Economy

La economía Gig nos rodea mucho más de lo que imaginamos, está presente cada vez que pedimos comida a domicilio, o cuando pedimos un transporte en VTC. Flexibilidad, trabajos temporales y tecnología son las tres claves que confluyen en algunos de estos ejemplos que os mostramos: 

Uber o Cabify

Ofrecen el servicio de traslado puerta a puerta, personalizados y con precios cerrados y muy competitivos.  Sus trabajadores son independientes y cobran sus tarifas de acuerdo con la cantidad de trabajo que realicen. No se tiene una relación laboral directa con los empleadores, sino con las aplicaciones web donde se comercializan sus servicios.

Deliveroo, Glovo o Just Eat

Las aplicaciones para servir comida a domicilio se han convertido en uno de los ejemplos más exitosos de Gig Economy. Ponen en contacto de forma directa al cliente final con multitud de restaurantes. Han generado una nueva tipología de trabajadores por cuenta ajena, denominado0s “glovers”. El repartidor ingresa una media de 5 euros por servicio, mientras que la empresa se asegura ingresar alrededor de diez céntimos por entrega. Los repartidores están registrados como autónomos en la administración pública y declaran sus ingresos al final del año.

AirBnb

Otro de los grandes ejemplos de la gig economy ha convertido en “empresarios” a cualquiera con un lugar que ofrecer como hospedaje alrededor del mundo. Un servicio a la carta que ofrece una relación más directa entre usuarios y dueños de hostales, apartamentos o casas en alquiler temporal. Permite calcular la tarifa de acuerdo con el número de días de hospedaje y garantiza la seguridad del pago, tanto para clientes como para quienes ofrecen el servicio.

Amazon

Ejemplifica el modo en que se pueden convivir el trabajo tradicional y la gig economy en una misma compañía. Desde 2017, la empresa dispone de vacantes en el área de atención al cliente para trabajar desde casa. Actualmente ofrecen puestos temporales y en remoto en diversos departamentos, desde gestión y logística de operaciones hasta desarrollo de software.

¿Cómo se aplica en España la Gig Economy?

En España, la regulación en torno a la gig economy la establece el régimen de autónomos. De hecho, una persona puede ser simultáneamente autónomo y trabajador por cuenta ajena cuando su jornada laboral como asalariado sea a tiempo completo, o a tiempo parcial superior al 50 %. A esta situación se le denomina pluriactividad.

Según un informe realizado por Adecco Group y Linkedin (y disponible en la web de Generación SAVIA) este tipo de trabajo generó en 2017 1,4 billones de dólares en la economía estadounidense y más de 270.000 millones de euros en Europa. A nivel mundial, solo un tercio de los encuestados afirma que busca un trabajo flexible porque es incapaz de encontrar uno permanente. Sin embargo, esta cifra es del 54% en España y su tasa de desempleo es una de las más elevadas, lo cual está íntimamente relacionado. El perfil mayoritario de trabajador gig o flexible en España es el de un hombre o mujer indistintamente, con estudios universitarios (55%), con un perfil profesional senior (78%), que invierte alrededor de un año en cada proyecto o empresa, que ha estudiado Administración y Dirección de Empresas (36%) y que busca un empleo con un salario elevado (62%) y que le permita conciliar (53%).

Generación SAVIA y la Gig Economy

Este modelo de trabajo también puede ser beneficioso para el talento senior. El profesional mayor de 50 años encontrará en la “gig economy” una oportunidad y solución al desempleo, al focalizarse en una “economía de la sabiduría” que se dirige a profesionales de alta cualificación o nivel de especialización que pueden ejercer de consultores. La figura de consultor es un referente de servicios profesionales basados en conocimiento y puede ser una buena forma de poner en valor tu experiencia por proyectos. Dar una charla, impartir una formación o gestionar un proyecto de consultoría son una gran oportunidad para abrir un nuevo Camino Savia.

De la mano de nuestro colaborador Meeminds el profesional sénior puede buscar orientación para enfocar su expertise hacia la figura profesional del consultor.